Cómo dejar de ir donde te lleva la marea profesional: El círculo de influencia

Toma de decisiones Usa el círculo de influencia profesional

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Once años de carrera sin preguntarse qué quería realmente

Esta es la historia de un profesional brillante que llegó a mi sesión, llevaba once años de carrera y que no sabía a dónde iba profesionalmente hablando. Llamémosle Lorenzo. Lorenzo tenía un currículum que cualquiera envidiaría. Había empezado en auditoría en una de las Big Four, había saltado a consultoría, había liderado proyectos de transformación en el sector inmobiliario, había gestionado equipos, había aprendido de todo.

Y, sin embargo, cuando empezamos a hablar, me dijo algo que me dejó pensando.

Me dijo: «Nunca me he sentado a preguntarme qué se me da bien, qué hay en el mercado que encaje con mis virtudes, qué carencias tengo. He ido donde me ha llevado la marea.»

Once años. Carreras brillantes. Posiciones de responsabilidad. Y la sensación de no haber elegido nunca realmente.

La carrera reactiva en la toma de decisiones

Cuando revisamos su trayectoria, el patrón era claro:

  • Le echaron de una empresa → buscó trabajo
  • Le llamaron para un proyecto → aceptó
  • Algo no funcionaba → se fue
  • Le contactaron con una oferta → dijo que sí

Cada movimiento tenía sentido en su momento. Cada cambio era lógico dadas las circunstancias. Pero ninguno venía de una visión clara de lo que Lorenzo quería construir.

Y ahora estaba en una empresa con un estilo de liderazgo que describía como «tiránico». Jornadas de nueve a nueve. Sin tiempo para su familia. Sin sensación de avanzar hacia ningún lado.

«Esto no tiene salida. Vengo a casa con los niños, me quedo currando después, pero es insostenible. Esto mata a cualquiera.»

El problema no era que Lorenzo fuera pasivo. Todo lo contrario. Era un profesional ambicioso, curioso, con ganas de aprender. El problema era que toda su energía estaba puesta en reaccionar a lo que venía, no en construir hacia donde quería ir.

El Círculo de Preocupación vs. el Círculo de Influencia

Stephen Covey desarrolló un concepto que explica muy bien lo que le pasaba a Lorenzo.

Covey distinguía entre dos círculos:

El Círculo de Preocupación es todo aquello que nos afecta, pero sobre lo que tenemos poco o ningún control. El mercado laboral. Las decisiones de tu empresa. Las reestructuraciones. Los despidos. La economía.

El Círculo de Influencia es aquello sobre lo que sí podemos actuar. Nuestras decisiones. Nuestras habilidades. Nuestra claridad sobre lo que queremos. Nuestras conversaciones. Nuestros siguientes pasos.

Cuando vivimos en el Círculo de Preocupación, reaccionamos. Esperamos a que pasen cosas. Nos movemos cuando nos empujan.

Cuando vivimos en el Círculo de Influencia, actuamos. Tomamos decisiones antes de que las circunstancias nos obliguen.

Lorenzo había pasado once años en el Círculo de Preocupación. No por falta de talento ni de ambición. Sino porque nunca había parado a definir desde dónde quería actuar.

Cuatro pasos para decidir desde el circulo de influencia y dejar de ir donde te lleva la marea

1. Para y hazte la pregunta que nunca te has hecho

La pregunta es sencilla pero incómoda: ¿Qué quiero yo?

No qué debería querer. No qué esperan los demás de mí. No qué oportunidades hay ahí fuera. ¿Qué quiero yo realmente?

Lorenzo nunca se había hecho esta pregunta de verdad. Había tenido intuiciones. Había notado que ciertas cosas le gustaban más que otras. Pero nunca se había sentado a estructurarlo.

Cuando le pedí que me dijera qué temas le apasionaban, empezó a hablar de cultura de empresa, de gestión de personas, de transformación organizacional, de entender a la gente. Todo lo que mencionaba tenía un hilo común: las personas.

Pero él no lo había visto así. Porque nunca había parado a mirarlo.

Ejercicio práctico: Dedica 30 minutos a escribir, sin filtro, qué temas te apasionan, qué problemas te gusta resolver, con qué tipo de personas te gusta trabajar. Después, busca el hilo común.

2. Identifica el patrón de tus decisiones pasadas

Revisa tus últimos tres o cuatro cambios profesionales. No para juzgarte. Para entender.

Pregúntate en cada caso:

  • ¿Este cambio lo decidí yo o lo decidiero n las circunstancias?
  • ¿Tenía claro qué buscaba o simplemente era mejor que lo anterior?
  • ¿Sabía a qué decía que SÍ o solo sabía a qué decía que NO?

Lorenzo descubrió que casi todos sus cambios habían sido reactivos. Eso no significa que fueran errores. Significa que faltaba un criterio propio para evaluarlos.

Cuando las circunstancias deciden por ti, a veces aciertan. Pero cuando tú decides desde una visión clara, las probabilidades de acertar aumentan exponencialmente.

Ejercicio práctico: Haz una línea temporal de tus últimos cambios profesionales. Para cada uno, anota: qué lo provocó, qué buscabas, y si lo conseguiste.

3. Define tu filtro de decisión

Un filtro de decisión es un conjunto de criterios que te ayudan a evaluar oportunidades antes de que lleguen. No después, cuando ya estás en la entrevista y te están preguntando cuánto quieres cobrar.

El filtro puede incluir preguntas como:

  • ¿Qué tipo de problemas quiero resolver?
  • ¿Con qué tipo de personas quiero trabajar?
  • ¿Qué estilo de liderazgo necesito a mi alrededor?
  • ¿Qué equilibrio entre trabajo y vida personal es innegociable para mí?
  • ¿Qué impacto quiero tener?

Lorenzo nunca había definido estos criterios. Y por eso cada oportunidad le parecía buena o mala según las circunstancias del momento. No tenía un marco estable para evaluarlas.

Cuando empezó a construir ese filtro, algo cambió. Dejó de sentirse a la deriva. Porque aunque todavía no sabía exactamente cuál era el siguiente paso, ya tenía claro qué preguntas hacerse para encontrarlo.

Ejercicio práctico: Define tus cinco criterios innegociables. Escríbelos. Tenlos a mano para cuando llegue la siguiente oportunidad.

4. Actúa desde tu Círculo de Influencia

Esto significa dejar de esperar a que las cosas pasen y empezar a generar movimiento desde lo que sí controlas.

Ejemplos concretos:

  • Quedar con tres personas de un sector que te interesa para tomar un café y escuchar sus experiencias
  • Revisar tu currículum no para buscar trabajo, sino para ver qué historia cuenta sobre ti y si es la historia que quieres contar
  • Tener una conversación con tu jefe sobre qué espera de ti, no porque te lo pida, sino porque tú necesitas saberlo para tomar tus propias decisiones

Lorenzo decidió que su primera acción sería tener una conversación honesta con su director general. No para quejarse. Para trasladar sus preocupaciones, proponer soluciones y entender qué se esperaba de él.

Fuera cual fuera la respuesta, él tendría información para decidir. Eso es actuar desde el Círculo de Influencia.

Ejercicio práctico: Define una acción concreta que puedas hacer esta semana. Algo que dependa solo de ti. Y hazlo.

La diferencia entre reaccionar y construir

Tu carrera no tiene por qué ser una sucesión de reacciones a lo que el mercado te pone delante. Puede ser una construcción consciente hacia donde tú quieres ir.

Eso no significa que tengas que tenerlo todo claro. Lorenzo no lo tenía. Pero cuando empezó a hacerse las preguntas correctas, dejó de sentirse a la deriva.

Porque la claridad no viene antes de actuar. Viene mientras actúas, pero desde tu Círculo de Influencia.

Si tienes una situación similar que quieras trabajar con acompañamiento, el coaching personalizado de Sibega está pensado precisamente para esto. Te ayudamos a definir tu filtro de decisión y a construir tu carrera desde lo que tú quieres, no desde lo que las circunstancias te imponen.

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